Lealtaz, solidaridaz, humildaz; sí la verdad es que uso mucho la "z"; debe ser cosa de familia, o quizá de mi tierra... Estas son las palabras con las que el presidente del gobierno comienza el (pen)último video editado por el PSOE en el que se presenta la campaña para hacer balance de estos 4 años de gobierno socialista que llevamos desde las agitadas elecciones del 2004. En esta campaña, con la que el PSOE inaugura la pre-pre-campaña(valga la redundancia), se pretende recordar a la opinión pública los numerosos logros conseguidos desde que José Luis Rodríguez Zapatero accediera a la Moncloa. El título de esta innovadora idea es "Con Z de Zapatero"; aunque a nadie le hubiera extrañado que se hubiera titulado: "Con Z de estupideZ"
A lo largo de estos 4 años hemos oído en innumerables ocasiones que Zapatero ha sido, sin duda, el peor presidente de la Democracia. A simple vista, esta afirmación puede parecerle a alguien una mera opinión, o una cuestión subjetiva; yo, personalmente creo que no. Ni Adolfo Suárez, ni el breve Leopoldo Calvo Sotelo, ni tan siquiera el corrupto Felipe González junto a sus secuaces y ni, mucho menos, el genocida, asesino de la humanidad, mentiroso y fascista en general José María Aznar tuvieron una gestión tan desafortunada como nuestro actual jefe de gobierno. Dejando al margen mi ideología, que en absoluto concuerda con el socialismo, la social-democracia o sean cuales sean los valores que ahora defiende el PSOE, si es que defiende algunos, en este periodo de tiempo, España ha asistido a episodios lamentables y surrealistas propios de países con mucha menos fortuna que el nuestro.
Por ir entrando en algunos ejemplos concretos, la política exterior de nuestro gobierno ha sido demencial. La primera decisión nada más aterrizar en la Moncloa después de 192 muertos, gracias, supuestamente, al terrorismo islamista, es retirar nuestras tropas del país con mayor actividad de este tipo. Bravo. País valiente donde les haya, pensarían en el resto del mundo. Como les han reventado la nación, pues ahora ellos les dejan en paz. Por si esto fuera poco, que no lo es, Zapatero se empeña en enfrentarse sistemáticamente con el país más poderoso del mundo. ¿Qué ha sacado España en estos 4 años del presidente Bush? "Hola, ¿qué tal amigo?" Pobre bagaje para un país que hasta hace unos pocos años aspiraba a estar entre los 10 más desarrollados del mundo ¿no creéis? El caso es que Zapatero justificó esta decisión argumentando que pretendía "una vuelta al corazón de Europa", que por aquel entonces lo encarnizaban Alemania y Francia. El canciller Schroeder y el primer ministro Chirac estaban encantados con este larguirucho que no paraba de sonreir. ¿Cual fuel problema? Que parece ser que los ciudadanos alemanes y franceses no estaban tan contentos con sus respectivos presidentes como lo estaba D. José Luis y ahora ni la canciller Merkel ni el presidente Sarkozy parecen estar demasiado por la labor de seguirle las tonterías de las Alianzas de Civilizaciones pro-musulmanes ni el antiamericanismo a nuestro presidente. Conclusión: Zapatero nos ha encontrado un cálido lugar con Venezuela, Bolivia, Argentina y Cuba; países punteros en tráfico de drogas, corrupción y ausencia total de libertades individuales. En esta lista no he incluido a nuestro ex-amigo Marruecos, ya que después de que su rey nos amenazara por la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, no creo que Zapatero tenga el rostro de decir que sigue siendo un país "hermano". ¿O tal vez sí?
Pero si complicada y desastrosa ha sido la política exterior, nada comparable con la interior. Empezando por lo más grave: "España es un concepto discutido y discutible" ¿Cómo se puede decir semejante aberración y seguir siendo presidente al día siguiente? España es una nación compuesta por 17 Comunidades Autónomas y regida por la Constitución de 1978; y todo lo que sea salirse de ahí es faltar a la verdad y cometer un grave error. Zapatero ha hipotecado nuestro país a los nacionalistas. Las minorías periféricas son las que deciden y si lo hacen con pistolas, obtendrán más beneficio, tal y como hemos visto en la negociación con ETA. El nacionalismo es una enfermedad que no tiene cura, cuanto más se les dé, más pedirán y nunca se conformarán con lo que vayan recibiendo. Para muestra un botón: El Estatuto catalán en el que el preámbulo reconoce a Cataluña como nación, aparte de otras mucha cosas, no fue votado por ERC porque les pareció insuficiente. Estos son los socios del gobierno.
Tampoco quiero entrar demasiado en la cuestión de ETA porque sin duda ese tema da para varias entradas él solito, pero sí recordaré la media docena de manifestaciones que han tenido lugar en esta legislatura, en las cuales, millones de personas nos echamos a las calles para pedir el fin de la negociación con ETA y que el gobierno decidió que no eran importantes. No deja de ser chocante y mucho menos una vez que pudimos saber que el gobierno siguió negociando con tres muertos de por medio: dos en el atentado de la T4 de Barajas y otro en el País Vasco por el terrorismo callejero.
Hay otras muchas cuestiones en las que Zapatero ha conseguido dividir al país: católicos contra ateos, empresarios contra trabajadores, homosexuales contra heterosexuales... Él y su gobierno se han dedicado a decirnos lo que teníamos que comer y beber, cuándo podíamos fumar y las películas que debíamos ver en el cine. Pero sin duda, el colmo del intervencionismo se lo lleva la maravillosa asignatura Educación para la Ciudadanía, en la que los valores laicistas y sobre todo minoritarios, sustituyen a los padres y se convierten en el primer inculcador moral de los chavales españoles. Tampoco quiero extenderme en este tema, porque ya habrá tiempo para su análisis.
Para terminar no quería olvidarme de la resurrección de viejos fantasmas del pasado con la Ley de Memoria Histórica. Con ella, se pretenden desenterrar todos los tópicos y asuntos desfasados que la sociedad española enterró hace más de 30 años con una modélica transición. Esta Ley, que se olvida de la mitad de los españoles, que también murieron en la España de los años 30, pretende poner como ejemplo al régimen de la II república, falsa democracia en la que la quema de iglesias, el asesinato de religiosos y conservadores y el silencioso camino hacia una sociedad marxista eran los hechos que marcaban el día a día de aquella época. No se puede pretender hablar de futuro mientras se quiere cambiar el pasado, y mucho menos, cuando encima, el pasado es tan turbio.
Mientras Zapatero aboga por el entendimiento entre partidos, cada lunes su lugarteniente Pepiño Blanco vomita insultos constantes contra el Partido Popular. Marzo está ya muy próximo y la última palabra la tenemos los ciudadanos; puede que Zapatero se empeñe en decirnos que su gestión ha sido magnífica pero la realidad no miente, la labor de gobierno ha sido desastrosa, de confrontación y siempre preocupada por el pasado. Nunca se podrá tener contento a todo el mundo y si lo haces, a la larga, todos estarán descontentos contigo. La estupideZ, con Z, es la mejor definición para el peor gobierno de nuestra Democarcia.