Durante años el club ha vivido por encima de sus posibilidades, renovando contratos millonarios para evitar que los buenos jugadores cambiaran Serrano por la Castellana o que simplemente decidieran "seguir creciendo fuera". Los fichajes que han llegado no han mejorado lo que había y la cantera parece que sufre un proceso de estancamiento. Salen jugadores, pero no aportan lo suficiente. Caio Torres, Beirán, Clark o incluso Carlos Suárez son jugadores que podrían tener un papel protagonista en LEB, pero que no podemos empeñarnos en que destaquen en un nivel ACB. Pero que nadie se engañe la culpa no es de los jugadores, es de una directiva donde no está bien hecho el reparto de poderes y de una secretaría técnica que da palos de ciego tanto con los fichajes como con los entrenadores.
En una liga tan competitiva como la ACB, además de tener buenos jugadores y entrenar mucho y bien es fundamental tener una mentalidad ganadora que te permita levantarte tras una derrota y olvidarte de la mala acción de la jugada anterior y eso Estudiantes no lo tiene. La mentalidad es derrotista. No han sabido salir de un bache de 4 ó 5 derrotas y se han convertido en 11 casi consecutivas. Todos los jugadores están por debajo de su nivel, físico y mental.
Todavía queda mucha liga pero esto no tiene "buena pinta". La competitividad es máxima y ahora mismo cada partido es una final y eso es demasiada presión. Hay mucha gente que no lo sabe, pero si Estudiantes descendiera a la LEB, probablemnete desaparecería, las deudas contraídas en el pasado no son afontables desde otra competición que no sea la ACB. Los que me conocéis en mi faceta baloncestística sabéis lo mucho que me gusta el Estudiantes. Yo quiero pensar que se salvará, más que nada porque no soy capaz de imaginarme o, mejor dicho, no quiero imaginarme otra situación. El jueves contra el Granada, siguiente final.
Feliz Navidad a todos.
